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El siglo de las revoluciones

Durante las primeras décadas del siglo XIX y como consecuencia del conflicto armado de independencia, el arte mexicano sufrió un estancamiento en su expresión y desarrollo.

Sería hasta la década de 1840 cuando la antigua Real Academia de San Carlos de las Nobles Artes -fundada en 1781 por el rey Carlos III- abrió de nuevo sus puertas retomando la enseñanza de la pintura clásica española a través de maestros como el catalán Pelegrín Clavé y el poblano Juan Cordero, quien habiendo estudiado en Roma e influenciado fuertemente por la escuela neoclásica, introdujo a México varios elementos técnicos, temas e influencias del nuevo arte europeo que modificaron en definitiva la plástica mexicana.

Al apartarse progresivamente de los contenidos y del control religioso, los pintores mexicanos comenzaron a plasmar en sus lienzos paisajes, bodegones, naturalezas muertas, escenas y personajes de la vida cotidiana [costumbrismo] así como héroes, pasajes históricos y alegorías nacionalistas [romanticismo].

Además, a partir de la década de 1870 y con el triunfo definitivo del liberalismo, algunos de ellos recibieron la encomienda oficial de elaborar los primeros murales de contenido exclusivamente laico.

En conjunto, los trabajos de estos artistas -en su mayoría egresados de la Academia de San Carlos- darían origen a un estilo propiamente mexicano que se ha denominado Escuela Mexicana de Pintura.

Juan Cordero

Hijo de modestos comerciantes de mercería, Juan Cordero Hoyos nació en Teziutlán, Puebla en 1824 y murió 60 años después en la Ciudad de México.

Gracias a su habilidad temprana en el dibujo, incluso de niño, fue enviado a la Academia de San Carlos -bajo el clasicismo como método-técnica de la enseñanza oficial- y en 1844 obtuvo una beca que le permitió estudiar en la Academia de San Lucas en Roma con experimentados maestros como Silvagni, Agricola y Natal de Carta.

Como requisito para mantener su beca, empezó a enviar muestras de su trabajo a su academia mater donde fueron usadas como modelos por los estudiantes. Entre 1849 y 1851, mediante exhibiciones anuales de San Carlos, el público de la capital conoció su trabajo y empezaron a interesarse en el joven pintor. En ese momento, la crítica italiana había reconocido su gran potencial artístico y gracias a su prestigio fue admitido por unanimidad en la Congregación de Virtuosi, una exclusiva asociación de artistas fundada a mediados del siglo XVI.

A los 31 años y con una carrera prometedora, en 1855 regresó triunfante a México, donde la preferencia del gremio artístico por extranjeros frustró su aspiración de convertirse en director de la Academia de San Carlos, una posición que fue concedida al catalán Pelegrín Clavé con quien creó una rivalidad muy fuerte que lo orilló a dejar la capital.

Desde ese momento, se dedicó a visitar varias ciudades en el país para vender sus pinturas y ofrecer sus servicios como retratista y decorador. De este periodo vienen sus trabajos adquiridos por el Colegio de la Purísima Concepción de Guanajuato. Muchos de ellos son nuevas versiones –se supone que fueron corregidas y mejoradas—de sus pinturas más populares. Es posible que haya tenido que dar clases a estudiantes durante su estadía en la ciudad.

En 1874, Gabino Barreda le encargó pintar un mural en la Escuela Nacional Preparatoria bajo el nombre de “Triunfos de la ciencia y el trabajo sobre la envidia y la ignorancia” convirtiéndose en el primer muralista mexicano de temas seculares.

Es justo reconocer que Juan Cordero tiene el doble mérito de haber logrado representar el espíritu nacional de la época a través de complicadas, heroicas e imponentes formas del clasicismo grecorromano, así como los dramáticos tonos del romanticismo y sobre todo, el de haber llevado la pintura hecha por los mexicanos al lugar prominente que durante tres siglos le había sido negado por Europa.

La dama del pandero
Juan Cordero
Siglo XIX, 1857
Óleo sobre tela
Patrimonio Cultural UG – Colección Pictórica
Retrato de una enajenada
Ángela Icaza
Siglo XIX, Sin fecha
Óleo sobre tela
Patrimonio Cultural UG – Colección Pictórica

CONTACTO Y HORARIOS

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Sábado: 10:00 a 16:00 horas
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