Con su pieza “La Noche”, una innovadora pieza de cartonería, Raymundo González Nieto logra el lugar de honor en el certamen que convoca a maestros consagrados de la artesanía mexicana.
Guanajuato, Gto., a 4 de octubre de 2011.- Raymundo González Nieto, alumno de quinto semestre de la Licenciatura en Diseño Gráfico, de la División de Arquitectura, Arte y Diseño de la Universidad de Guanajuato, Campus Guanajuato, logró el lugar de honor en el Primer Concurso de Juguete Popular Mexicano, organizado por el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart).
La ceremonia de premiación se realizó el pasado 29 de septiembre en el Museo del Juguete Popular Mexicano, en San Miguel de Allende, Guanajuato.
La pieza ganadora, inscrita en la categoría de papel y cartonería, lleva por título “La Noche” y es fruto de los conocimientos adquiridos durante la carrera explica el joven artesano, de 24 años.
“Plasmé en la práctica lo que aprendí en las materías de Diseño Bidimensional, Diseño Tridimensional, Retórica, y en los talleres de Reciclado de Papel y Cartonería”, señala.
“Yo ya era artesano antes de entrar a la Universidad de Guanajuato, pero el estudio me ha ayudado a mejorar -a pasos agigantados- mis piezas. Más allá de la técnica, mejoré la calidad, el concepto, antes, el trabajo era mas burdo”, cuenta el oriundo de la comunidad de Puentecillas, de Guanajuato Capital.
El objetivo del concurso fue estimular y promover el rescate del juguete tradicional mexicano, y se convocó en las siguientes categorías: alfarería y cerámica, muñecas y muñecos textiles, fibras vegetales, maque y laca, talla en madera, instrumentos musicales, papel y cartonería, y varios.
“LA NOCHE”
La pieza ganadora se titula “La Noche” y el jurado calificó su innovación al conjugar sonido y movimiento por medio de un novedoso fuelle realizado de papel.
“Es la primera pieza de cartonería que genera su propio sonido y movimiento por medio de un fuelle de papel, que se activa al mover una palanca; el aire que expulsa el fuelle hace sonar un silbato, hecho también en papel, y esa misma presión del aire hace que el juguete se mueva”, explica González Nieto.
“El juguete, que es un tecolote que lleva en su ‘lomo’ una calavera que sostiene una media luna, cuenta también una historia, ya que en mi comunidad al tecolote se le asocia con la noche y allá todos le tienen mucho miedo porque piensan que trae la muerte o a las brujas o cosas malas”, señala.
“Esta pieza es un poco compleja, pero hay piezas más sencillas con las que los niños pueden jugar; por ejemplo, en talleres que hemos impartido aquí en la escuela los enseñamos a hacer los fuellecitos y luego ellos fabrican sus propios juguetes, y esa es la idea del concurso promover el juego en el juguete, más que el juguete mismo. Ése era el valor de los juguetes tradicionales que fomentaban la imaginación, el movimiento”, afirma.
Para González Nieto, este concurso es importante porque se le da promoción a las cosas buenas que produce el país y viene a demostrar que el juguete popular sigue vivo y está vigente.
“Ha habido momentos en los que se ha mermado la artesanía; los linajes de los artesanos más viejos, se han ido acabando, y entonces con ellos se va mucho conocimiento muy valioso, tanto antropológico, social, técnico, que nos pertenece a todos”.
Para Raymundo González Nieto, este premio, es un galardón más a su brillante trayectoria, ya que ha obtenido también el Premio a la Creatividad Artesanal, el Premio Estatal de la Juventud y la Insignia Bicentenario, otorgados por el Gobierno del Estado de Guanajuato.
Finalmente, el joven artesano, señaló que los premios son un reconocimiento no sólo para él, sino para la Universidad de Guanajuato, ya que fue en la Universidad donde desarrolló y mejoró su oficio que lo ha hecho un triunfador.